...o quizá somos, incluyéndome a mi, aunque bien distintos son los motivos que a continuación pueden aparecer aquí plasmados.
¿Por qué coño no somos capaces de decir las cosas de frente? ¿Por qué nos escondemos al hacer algo? ¿Por qué nos falta ese valor? ¿Dónde quedó toda esa maldita confianza? ¿Cuándo empezamos a ser unos completos desconocidos?
No debería hacerme tantas preguntas y menos por los motivos que me las planteo, pero son las 6 de la mañana, no logro volver a dormirme y estoy alucinando. Sí, alucinando y sin tomar sustancia estupefaciente alguna.
Estoy cansada de descubrir lo que personas intentan ocultar, estoy harta de ver que es tan fácil olvidarse de alguien como igual de fácil es escupir un chicle mascado durante cuatro horas.
El problema de todo esto es que estáis intentando hacer perfecto algo que habéis resquebrajado y para ello pretendéis que desaparezcan los "errores" que cometisteis, cometéis e, incluso, os estáis planteando cometer.
Yo me pregunto, si una persona se plantea cometer un "error", ¿estará feliz con su situación actual? ¿Por qué se lo plantea? ¿Tan fácil es querer olvidarse de todo?
Risa es lo que me provocáis cada vez que no vais de frente, sino que preferís intentar acabar con todo (o casi todo) de golpe y a escondidas, como si nunca nada hubiese sucedido.
Pues mira, sí, sucedió. No hay marcha atrás, no existe ese punto de partida y lo saben. Estáis intentando buscar la felicidad en otra persona, pero se os está olvidando buscarla en vosotros mismos.
Malditos cobardes, eso es lo que sois (somos).
R.