lunes, 26 de noviembre de 2012

Como las hojas de un árbol...

...siempre caemos en momentos, poco a poco y suavemente, igual que éstas de las que, por unos meses, son sus fuertes manos donde agarrarse.

Nos secamos porque aquello a que nos aferrábamos te deja caer, en algunos casos como si nunca le hubieses importado, en otros con pena y lágrimas en el corazón.

Pero no tenemos que olvidar algo muy importante: la primavera siempre llega. De los árboles vuelven a crecer fuertes ramas donde se aferrarán unas preciosas hojas verdes.

Sí, como la pescadilla que se muerde la cola porque crecen y mueren, siempre así. ¿A caso la vida no es eso? ¿No estamos mordiéndonos la cola constántemente? Por más que queramos que todo sea distinto acaba siendo lo mismo.

Tenemos algo marcado en nuestra vida, todo está decidido. Si una persona se va es porque tenía que irse. Si aparece alguien nuevo es porque tenía que aparecer y enseñarme algo. No hay más explicación.

Yo, como mucha gente, tengo la tendencia a complicarme demasiado con lo más simple. Si estás, estás; si no estás, no estás. No hay porqué darle mil vueltas a algo tan sencillo, y con esto todo lo demás.

Sí, palabrería barata la mía porque no me lo aplico, pero tengo claro que es así. Si te dicen ven y no vas es posible que nunca más vuelvan a decirte que vayas.

Y con todo esto quiero decir que la vida es así, sin más. Estamos de paso como las hojas de los árboles. Primero nos aferramos a unas personas para que nos protejan y con el paso de los años pasamos a aferrarnos a otras. Es el ciclo de la vida. De nuestras vidas. 

Las primeras personas que nos agarran con más fuerza son las que nunca querrán soltarnos, pero saben que tienen que hacerlo: son nuestros padres. Después está la gente pasajera que se cruza en nuestro camino y podemos tener la mala o buena suerte y tenerlos con nosotros siempre, agarrándonos la mano. Pero llegará un momento en que seamos nosotros quienes demos protección a alguien, ese será el día más bonito.

La vida... un camino misterioso para pasear, donde nunca sabremos qué nos depara la siguiente curva ni quién se esconde tras de aquel matorral. Vivamos lo mejor que podamos, tan sólo así podremos decir que hicimos las cosas bien, que disfrutamos de los regalos que nos encontrábamos en este duro camino, que las penas con alegría son menos penas, que un día sacamos las fuerzas de debajo de las piedras para poder decir que estábamos aquí luchando, que nunca nos rendimos porque sólo queríamos una cosa: seguir aferrándonos a quienes nos correspondían.




R.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Mi vida no es la tuya...

...y eso tiene que saberlo aquella persona que se acerque a mí. Porque sólo consiento que puedan opinar sobre mí esas personas que verdaderamente me quieren y estiman. Si no ye juzgo ¿quién iba a darte el derecho a hacerlo con mi vida? No sé, son días de ver muchas cosas que me cegaban y pensar en lo que verdaderamente quiero. No soy una niña aunque a veces pueda parecerlo y ya es hora de que plante cara a quien me hace maldades o me trata como no debería. Vivir y dejar vivir. ¿Un año difícil? Sí.

martes, 2 de octubre de 2012

No te das cuenta...

...pero poco a poco eres tú quien pierde la gente por el camino. La vida te hace cambiar y el paso de los años mucho más. No tienes el mismo trato con las personas de antes, incluso gente nueva apareció en tu vida y están ocupando un lugar importante que antes tenían otros.

Aun así sabes que pierdes o te están perdiendo porque ahora ni tú ni ellos hacen nada. Te limitaste a continuar tu vida, te acostumbraste a escuchar y nunca decir, pusiste una sonrisa donde tendrías que haber dicho palabras desde lo más profundo de tu corazón, te empeñaste en intentar aparentar un estado totalmente distinto al que tenías en ese instante... y así hasta completar cada uno de los momentos que has vivido al lado de otros.

Porque dicen que "la vida no es esperar que pase la tormenta, es aprender a bailar bajo la lluvia". Siempre esperé a que pasase la tormenta, pero nunca lo conseguía y bailaba bajo la lluvia sin ritmo, como soy yo, tal cual. Por más que lo intente sé que nunca conseguiré bailar mientras la lluvia me golpée gota a gota, me recordará a la tortura en la que una gotita de agua puede acabar con tu vida... pero eso son palabras mayores y su contexto no es este.

Con todo esto siemplemente quería decir que hay que aprender a cuidar a esas personas importantes que tenemos en nuestra vida y aprender a bailar con ellos bajo la lluvia. Yo nunca ví un bonito vals bailado por uno mismo, ni un pasodoble o tango... Los bailes, para que sean bonitos, hay que bailarlos con otra persona y si la lluvia ha de resbalarme espero que lo haga con alguien importante a mi lado para reírnos mientras danzamos.

jueves, 28 de junio de 2012

Un año más...

Pasan los días, se acerca cada vez más rápido otro año más para mí, otra marcha a casa.

Momentos difíciles, pero ante todo siempre perduran los buenos.

Otro año más que me llevo alegrías, risas, momentazos, nuevas personas... porque siempre se nos cruza alguien nuevo en el duro camino de la vida. Porque la vida es bella, difícil, pero perro.

La distancia no hace el olvido, pero en dos meses pueden pasar muchas cosas, tanto buenas como malas.

Porque aprender a dejar pasar lo que los hijos de puta piensen es algo duro que me ha costado aprender, sigue costándome, pero es un camino más hacia conseguir ser un poco más feliz.

Madrid... la mejor decisión de mi vida, los mejores momentos, increíbles personas, noches mágicas... Madrid.

Porque incluso cuando paso las noches en vela por el sofocante calor me sirven para organizar la cabeza y tomar decisiones.

Porque he vuelto a aprender a confiar, a ser yo misma ante todo, a quererme tal cual soy... Simplemente aprendí a vivir con lo que la vida me ha dado.

Un año más... pero que sea uno de otros muchos que vengan.

Ser valiente y atreverse a jugar, no hay marcha atrás.
 
 
 
R.

sábado, 16 de junio de 2012

Green dramatic...

...porque algunos días te pilla arriba y otros abajo.

Creo que desperté desorientada, sintiendo que no había ningún rumbo fijo que seguir y que tenía que ser yo la que marcase cómo continuar.

Una vez que comenzó el juego ya es difícil de parar. ¿Ganar o perder? Pues, la verdad, ahora mismo voy perdiendo en esta partida. Igualmente siento que todo el mundo me está ocultado cosas últimamente, así que... ¿qué más da? No voy a ser yo quien esté preguntando siempre si pasa algo o por qué ya nada es como antes.

Porque hay momentos en mi vida en los que me dan ganas de cambiar los papeles y ser por primera vez la persona que agarre a otra del brazo y le diga ven, tengo que hablar contigo. Pero yo no soy dada a eso porque me temblarían las piernas, el pulso se me aceleraría, mis ojos no podrían cruzar mirada y la voz me temblaría a la hora de dirigir palabra porque estaría a punto de llorar.

Llorar... desahoga tanto hacerlo, pero últimamente yo lo hice en exceso y bien es sabido que los excesos no son buenos y conllevan a cosas peores. Bueno, y como eso fue así he decidido intentar tener siempre la sonrisa en la cara aunque por dentro me esté muriendo, total... nadie lo notaría, como hasta hace poco sucedía.

Pues eso, todo esto es trabajo del dramatismo verde y quien quiera entender que entienda, pero creo que es obvio, ¿no?



R.

jueves, 7 de junio de 2012

Carreras de vuelo...

Y porque así fue como comenzó todo: sin darse cuenta, había caído en una espiral de sonrisas, de palabras bonitas, bromas... y ya no podría escapar.

La flecha le había alcanzado y cuando eso sucede ya no hay marcha atrás y sólo el destino sabe lo que le espera.

Porque hacía tiempo que no recordaba algo así y al principio no sabía qué era aquello que nacía de su estómago para hacerle latir el corazón como si se hubiese pasado una mañana entera haciendo ejercicio. Poco a poco fue comprendiendo: unas mariposas habían anidado en su interior y la familia no paraba de aumentar... ¡las mariposas se movían por todo su cuerpo! Comenzaban el paseo por la mañana saliendo de la cabeza, por la tarde jugaban un rato por el estómago y a la noche se iban a dormir al corazón.

Cuando sus ojos se miraban... las mariposas hacían carreras de vuelo y nadie podía parar a esas putas.
Su mirada no mentía... y ni podía evitar que, a veces, se le cristalizasen los ojos tan sólo de pensar. Porque cuando te disparan no hay remedio inmediato que cure esa "herida".

Dicen que enamorarse es algo bonito y pleno, pero nunca hablan del sufrimiento ni las noches en vela ni los minutos perdidos que pasan hora tras hora con una imagen en la cabeza: ÉL.

¿Por qué nadie le habló de las cosas imposibles? Bueno, en verdad era ella quien tarde o temprano tendría que descubrir todo esto: un día miras a una persona, no te la puedes sacar de la cabeza, te late el corazón, la piel se te pone de gallina, ríes, llorar, ahora sí, ahora no... y todo lo demás que conlleva esto.

¿Que qué pasó? Todavía nada. Ella sigue teniendo los síntomas...



R.

jueves, 17 de mayo de 2012

Suma y sigue...

...y así ya son 15 años los que van.

¿Que qué ha pasado en todo este tiempo? Mejor sería preguntar qué no ha pasado porque pasar ha pasado toda mi vida. No puedo nada más que agradecer por hacerme mi infancia un poquito más feliz, procurando mantenerme al margen de todo, pero siempre teniendo las cosas claras.

Porque espero que mis suposiciones no sean ciertas y que todavía se sigan acordando de las fechas, aunque no me lo digan. Son momentos y situaciones que no se pueden olvidar así como así, es más, no se olvidan nunca.

Tener 6 años, estar en la cama y verte aparecer en sueños. Me agarrabas la mano y nos íbamos a otro sitio muchísimo más diferente, los dos solos. Siempre acabábamos vistiendo de blanco. Era todo muy "Jesucristo", pero así es como lo recuerdo. Moría de ganas de que llegasen las noches sólo para "viajar" contigo.

Y aun así, a día de hoy, me siguen preguntando si me acuerdo de tí. ¿Cómo voy a olvidar a mi padre si lo único que tengo con él son buenos momentos y recuerdos? Sí, es duro tener que mirar las fotos para que no se te olvide su cara y más triste todavía es no poder recordar su voz, pero su persona no la podré olvidar jamás.

Bueno, aprendí a vivir sin tí, lloré todo lo que no había llorado de pequeña, no podré olvidar aquel día y ese momento clave, tampoco podré olvidar lo que me dijeron y cómo fue... y tampoco podré olvidar cómo dije que no quería verte por última vez porque yo te quería de pie y jugando, no tumbado y con los ojos cerrados.


Y por más que pasen mil años te seguiré recordando y sé que siempre estarás conmigo. Te quiero, papá.




R.

sábado, 12 de mayo de 2012

Dream...

...y saber que ese es tu modo de despedirte. Porque cuando sueñas hay algo que se libera, que sale a la luz y no se puede reprimir.

Una de las pocas veces que soñé contigo fue para predecir que te irías... Se cumplió. No hubo despedidas ni un hasta siempre. No hubo nada. Te fuiste tu también ese año.

Pero el otro día volviste en forma de sueño. Jamás te había visto tan bien. Recuerdo que aquel día dijeron que te habían dejado muy guapa, que no parecías tú. No quiero parecer una loca ni nada por el estilo, pero yo no sé si te has presentado en forma de espíritu o cómo ha sido eso porque en mi sueño estabas peinada de una forma tan bonita y tenías colorete en la cara.

Me decías que, bueno, posiblemente no ibas a recordar muchas veces eso porque tu cabeza no estaba ya para ello... Llevabas galletas en una cajita para todos, pero a mí no me llegó ninguna. Yo no podía dejar de darte besos y abrazos, con cara de asombro, medio llorando. Sentía cada beso y abrazo que te daba como si te tuviese ahora mismo aquí para dártelos.

De repente, todo se esfumó. Abrí los ojos. Me desperté en la cama, desconcertada, sin saber si todo había sido un sueño, había pasado de verdad o cómo había sido. Ganas de llorar y a la vez de sonreír. De llorar porque te había tenido por unos instantes conmigo y te volviste a ir, de sonreír porque pude besarte y abrazarte.

¿Fue una despedida? No lo sé, no interpreto sueños. Sé que volvería a soñar una y otra vez el mismo sueño sólo por sentirte a mi lado. Aun así, soy consciente de que ese sueño fue esa despedida que no pudimos hacer en su momento. Cosas en esta vida que jamás me perdonaré.


Y va 1 de 3...




R.

lunes, 7 de mayo de 2012

Eh...

... no digas nada, espera que pase el tiempo, que las cosas nazcan poquito a poco, que todo fluya, que crezca... Eh, déjalo crearse, que vea la luz y viva.

No dejes que algo estúpido se lo cargue. No la cagues. Continúa. Calla. Observa. Otorga. Todo de mente, no digas palabra, no hagas caso al corazón, abandona los impulsos y limítate a observar.

Que es duro lo sabías desde antes. No elegiste, simplemente vino y no lo detuviste, al contrario. Ya lo estás sosteniendo con media mano, dentro de poco será entera y lo mismo no hay quien lo pare.

No puedes abrir los ojos porque no hay nada más que ver, ya se ha visto todo. Este juego acaba de empezar, no sabes el fin: ¿ganar, perder o quedar empate? No sé cuál es lo correcto, no sé cuál va a asustar y cuál a dar placer... Es un juego arriesgado en el que, creo, de momento sólo juego yo.

Es una constante pregunta: ¿quiero o no quiero? No me atrevo a ponerle respuesta, me da miedo. Sí y no. Puede que sea feliz o puede que no. Es un riesgo que debo correr, pero todo a su debido tiempo...

Y en la vida todo es como en las peleas porque... dos no discuten si uno no quiere. ¿Tú qué eliges?



R.

domingo, 6 de mayo de 2012

Se fue el día...

... y yo me quedé pensando. Ya no es 6 de mayo, ya se ha pasado el Día de la Madre. Ha sido el primer año que no lo he pasado con ella y esta mañana casi me puse a llorar cuando hablamos...

Todavia recuerdo aquella vez cuando tendría unos 3 años (a lo mucho 4) y mi padre y yo le regalamos un reloj por el Día de la Madre a mi mami. Mi ilusión era enorme a la hora de darle el regalo y más fue la alegría de mi madre al verlo. Aún lleva ese reloj y sé que para ella es uno de los objetos que más significado tienen, siempre recuerda que se lo regalamos nosotros.

Porque podría pasarme horas y horas y más horas hablando de mi madre, de lo mucho que la quiero, de nuestras alegrías y penas, de las veces que me echa la bronca por mi desorden o por mi vagueza, etc etc etc. Pero, verdaderamente, a mi madre tengo que agradecerle mi vida. Si no hubiese sido por ella y su manera de criarme no sé qué hubiese sido de mí... quizá ahora mismo estaría perdida por la vida, sin una meta ni un rumbo fijo. Ella luchó por mí, por sacarme adelante, completamente sola y con el dolor que ello conllevaba, porque sí... yo sé que a ella le dolía hacerlo sola, pero no hubo más remedio, la vida se nos dio así y tuvimos que tomarla como el que bebe agua para sobrevivir. Me dio una infancia feliz, procurando que estuviese ajena al dolor, confiando en mí a cada momento.

Para mí el día de la madre es todos los días aunque sólo la felicite uno.

Y con tan sólo oír tu voz sé que todo está bien y que mi día puede continuar. Te quiero.



R.


sábado, 5 de mayo de 2012

My heart...

... está dividido en dos y desde hace un tiempo. Por un lado, me encanta estar en mi casa, ser la reina y todo lo que conlleva ir allí y bla bla bla. Por otro, Madrid me tira mucho, lo necesito cada vez más, es algo completamente distinto que me ha aportado muchas alegrías y cosas nuevas a la que un día fue una vida rara y semi-apagada que era la mía (allá por otros tiempos).

Es pensar en el momento de irme en verano y se me forma un nudo en la garganta. Simplemente se me parte el corazón. Este verano no tendré excusa ni problema del que huir para visitar Madrid, así que creo que serán unos meses muy completos... demasiado...

Sé que demasiado tiempo libre y demasiada tranquilidad acabarán perjudicándome porque pensaré más de la cuenta. Después llegan otras cosas que me asustan más... Sí, yo no quiero saber nada más, me he lavado las manos y no hay vuelta atrás. No la hay porque yo no soy ninguna cobarde que cambia de opinión ante ciertas situaciones, para llamarme retrasada sería la cosa.

Y así es como, poco a poco o mucho a mucho, se forja mi yo asqueado. Me hago promesas a mí misma para cumplir y no sé si he de fiarme de mí misma. Tengo muchas dudas y preguntas y no encuentro respuestas claras. Siento como que ando arrastrando un peso desde hace tiempo y que necesito soltarlo, liberarme y comenzar a ser otra vez una persona con una sonrisa siempre.

Pero ante todo siempre dije que quiero llorar de alegría y reír de felicidad y lo voy a hacer.




R.

martes, 17 de abril de 2012

It's a shit...

... cuando quieres algo y no sale, cuando algo o alguien te falla, cuando te duele algo, cuando el corazón se te para al mirar a una persona, cuando la respiración se te entrecorta al hablar y el pulso se te acerela si está cerca, cuando quieres mimos y nadie te los da... It's a shit.

Es una mierda cuando te das cuenta que tu forma de verte cuando fueses mayor no es la misma que tenías a la edad de 6 años. Ni lo es, ni lo ha sido, ni lo será. Yo creía que te volvería a ver y no fue así, todo cambió y mi visión no podría ser la misma.

Pero es maravilloso saber que no cumpliste aquello que dijiste en aquella tarde fría, triste: yo, mamá, no quiero seguir estudiando cuando tenga 16 años y cada vez que pueda me escaparé por la valla del cole, de verdad que lo juro. ¿Y cómo con 6 años podía decir eso? Era la víctima del dolor, de los caprichos de la vida, de la rabia de perder a quien quería... Dolor.

¿Hoy? Mil cosas son una mierda, pero ¿y qué? Nadie va a agarrarme de la mano para llevarme por el camino correcto ni me va a decir qué hacer. Eso es parte de hacerse adulto: tus decisiones, tus consecuencias.

Que no me voy a dejar pisar ni por los días malos, que estaré llorando por las esquinas de mi habitación, con los ojos rojos y el moco colgando, pero no me voy a rendir ni permitir que mis sueños se trunquen, que mi futuro no llegue, por algo que es una tontería y yo considera una mierda.



R.

lunes, 26 de marzo de 2012

You said me hello...

...y yo te dije adiós.

Tengo 20 años. En todo este transcurso del tiempo he conocido a muchas personas, buenas y malas. Siempre es un ir y venir conociendo gente de aquí, de allá, de Marte, Júpiter, La Tierra... etc.

El paso del tiempo, los posibles roces, los malentendidos, los bienentendidos, la visión... todo ello y más son causas de alejamiento hacia personas. Sí, he dejado a muchas personas atrás porque ya todo cambió, no me sentía agusto y la comunicación se esfumó.

También he de decir que he encontrado a otras personas que me hacen la vida y los días más felices, eso sí que es bonito y merece verdaderamente la pena.

Luego a mí, y supongo que a más gente, me pasa que oigo una risa y me recuerda a alguien conocido, huelo una colonia y más de lo mismo, una frase y ya tengo a esa persona en mi cabeza, etc. Una bonita forma de recordar.

Yo no sé si he sido importante en la vida de los demás. No sé si se me recuerda por una risa, un olor o una expresión y manera de hablar. Tampoco es algo que me quite el sueño, eso ya lo hacen otros temas más importantes que, bueno, ahí están.

A veces tengo la nostalgia de recordar. Cuantísimas cosas a lo largo de mi vida y con cuantas personas... Debajo de un árbol, tumbados en la hierba con la cabeza apoyada en la pared a las 15:00h de los días de verano (es que no fallábamos para nada los dos), recorridos en bici, subida a las rocas, entretenimientos varios en el "vertedero", noches, colchones, montarnos la película, cosquillitas en la barriga, interesantes conversaciones, recordar que un día fuimos más pequeños... etc, etc, etc.


Un día fueron, hoy son y mañana serán... así de fácil.



R.

martes, 20 de marzo de 2012

Remember...

...lo que hemos vivido, las alegrías y las penas, la ternura, la pasión, el odio, el amor... TODO.

Cada día es uno más y uno menos. Pasan los segundos, los minutos, las horas, los días... Un constante ir y venir de emociones, situaciones.

La vida, el transcurso desde el primer momento de vida hasta el último. Nos encontramos con los obstáculos difíciles de pasar que te dejan moralmente vacía. Cuando todo parece ir bien algo se tuerce, siempre. ¿Y qué hacer? No queda otra que sacar la coraza, armarse de valor, mirar de frente y echarle ganas. Esta pelea la gano yo porque sí.

Una pequeña porción del círculo, eso es lo que he vivido. Quiero completarlo entero y sé que lo haré, da igual lo que venga... bueno o malo, soy la única que decide e iré a por ello.

No importa las veces que pueda derrumbarme: me levantaré, seguro que en esas veces alguien me ayudará, pero podré hacerlo sola también.

Si no sale bien yo estaré ahí para sacar la sonrisa y que la cosa sea más leve porque cuando alguien falla todo acaba yéndose un poco a la mierda. Si sale bien ya celebraremos, no nos faltará de nada, eso está claro.

Porque por poco que haya vivido sé mucho y me queda todavía más por aprender.

¿Que de quién aprendo? De la vida.

Estaré un día alegre y tres tristes, pero sé que aunque estando mal puedo sacar una sonrisa a quien esté como yo o peor. Esa virtud no me la va a quitar nadie.

Y sí... hoy gano yo.

jueves, 15 de marzo de 2012

No te va a doler...

...y me dolió. Porque siempre es así: alguien te dice que no va a doler y acaba siendo todo una mentira. Es un pinchacito de nada y tú acabas diciendo y una mierda pa' tí.

Doy fe de que algunas veces no mintieron y ni hacía daño. Contadas las veces, me sobran dedos de la mano.

Aplico el haz lo que yo te diga, pero no lo que haga. Sí, así sólo sale ganando una única persona y en ningún caso he sido yo. ¿No sería más fácil hacer lo que me dicta el corazón cuando se pone de acuerdo con mi cabeza? Ah, no, que eso no puedo, casos así no se dan.

¿Cómo sería una vida perfecta? Creo que cada cual tenemos un ideal de perfección distinto. El mío no iba a ser menos. Es inexplicable para mí lo que significa perfecto, son muchas y pocas cosas. Siempre la constante contradicción. Ahora sí, ahora no. Sí sí sí, no no no. Quizá ahora es algo ciego y mañana sea algo claro.

No puedo afirmar nada en mí misma. No puedo dar la seguridad a alguien de que lo que está haciendo esté bien cuando ni yo misma confío en mis propias posibilidades. No puedo esbozar una sincera sonrisa en mi cara si hay algo que me está preocupando y dejándome loca por doquier. Sé que ni puedo estar segura conmigo porque dudo de mí misma a cada instante.

Es un tumulto de palabras y contradicciones lo que tengo ahora mismo en la cabeza. ¿Y yo qué puedo hacer si no tengo la solución a nada?

Incluso, antes, me he sentido desmotivada y en el suelo: una llamada, una pregunta, una respuesta, una contestación... Joder, que no me va mal, que voy normal, sin hacer nada y a la vez mucho. Eso sí, la pregunta me ha sorprendido, creo que es que... por lo menos alguien hay que necesita verme, aunque no lo demuestre, yo siempre lo pillo.

En fin, esta noche me esperan pelis que me desahoguen, lo necesito. Sí, una semanita bordada: comencé el lunes lagrimeando y sólo tengo una ilusión en estos días, cuento horas...




R.

martes, 13 de marzo de 2012

Reflexión.

Quizá siempre lo he tenido todo y a mí cas cosas me han parecido muy difíciles y con obstáculos. quizá tan sólo era yo.

Sí, ese es el problema: yo.

Nunca me ha resultado fácil ser yo, nunca he tenido autoestima porque a la mínima que había algo de él siempre alguien me lo bajaba de golpe y plumazo.

Jamás me atreví a nada, no podía/puedo ni mirar a las personas a los ojos prácticamente en todas las situaciones. A veces me pongo muy nerviosa cuando hablo y las palabras no me salen o si lo hacen no digo otra cosa que estupideces y memeces.

Nunca he tenido el calor suficiente para afrontarlo todo. Cuando le he echado valor al asunto siempre me salió mal, sobre todo en el amor... Capítulos de mi vida que preferiría olvidar, pero que sé que están ahí. Porque sí, detrás de mí hubo algunos, pero era el momento inadecuado y no quien yo quería.

Siempre me llevé mejor con chicos que con chicas. Es posible que eso hiciese que ellos se fijasen en mí: ser como soy, mi cachondeo constante, mis gracias... No sé, no pongo la mano en el fuego.

Pero llega un momento de tu vida en el que, sin saber por qué, cambias. Dejas de ser esa persona simpática, agradable, maja... y te conviertes en una amargada.

¿Mi situación actual? Miedo a conocer otras personas, reservada con mis sentimientos ante todo. Porque yo prefiero que otras personas sean felices antes que yo, aunque me esté muriendo de pena en el interior. No voy a pelear por cosas que no se van a dar, no merece la pena perder el tiempo...

Probablemente la que tenga que cambiar completamente todo sea yo y cuando digo todo es TODO.

Te levantas una mañana, ves algo que no te gusta o que en ese momento te hace mal y ¿qué haces? No sé si merece la pena o no, pero creo que por mí sí lo hago y no por nadie más.

Tan sólo necesito una oportunidad, sólo eso... Y ojalá que llegue porque no sé si habrá más...




R.

lunes, 12 de marzo de 2012

I miss you so much...

Semana dura donde las haya para mí... Hace exactamente 7 años nos decían que te encontrabas mal y que te tenían en la enfermería de la residencia. Dijero que para qué llevarte al hospital si te iban a clavar a agujas e ibas a sufrir... Pero yo sabía que deberían llevarte, lo mismo te pasó 3 años atrás: no eras tú, te pasó algo raro, tuvieron que llamar corriendo a la ambulancia, tu imagen en la camilla saliendo por la puerta de casa, estar en el hospital, volver a casa como nuevo y conociéndonos a todos.

"Bueno... ahí va". En eso se quedó.

15 de marzo. Día normal de clase. Vuelvo a casa. Comemos. Ando por el postre, una manzana roja. El teléfono suena. -"Mamá, ¿qué ha pasado? +Hija, el abuelo, que se ha muerto... -¿Que qué?" Entro en estado de shock, no sabía qué hacer, qué no hacer. En ese momento fui consciente de lo que significaba la palabra morir, porque cuando tienes 5 años y se muere tu padre no te enteras de nada, pero cuando tienes 13 y se muere tu abuelo sí.

Toda mi vida junto a él se me vino a la cabeza. Mi niñez, los paseos con la perra, los piñones de la huerta, el pozo y el agua, las alubias secándose, sus gafas, su boina, su humor... TODO.

Fueron días muy duros. Mi madre estaba muy preocupada por mí y no era para menos: no tenía alegría, no comía, no sentía el ánimo de seguir, los ojos los tenía llorosos todo el día, tenía que reprimirme las lágrimas minuto tras minuto...

¿Ley de vida? Sí, pero jamás pensé que fuese tan pronto. Por un momento mi madre y yo estuvimos al mismo nivel: ella había perdido a su padre y yo al mío lo perdí hace tiempo; sí, son distintas edades y distinta la manera de asumirlo, pero un padre es un padre y no importa que tengas 5 o 41 años porque lo pierdes y punto.

Son muchos los recuerdos que tengo en mi corazón. Sé que lo que está ahí no se olvida nunca por más que pasen los años. A mis hijos les hablaré de mi abuelo, de cómo era, de lo que me enseñó. Espero y deseo que ellos también puedan guardar bellos recuerdos de sus abuelos y que, toquemos madera, puedan conocerlos y les duren muchos años porque un abuelo... un abuelo es un maestro cuyas carreras son la vida y la experiencia.


Estés donde estés... te quiero abuelo.



R.

martes, 14 de febrero de 2012

Valentine's Day...

Sí, uno de esos días del año en el que el amor pasa a ser algo material y hay que llenarlo de flores rojas, sorpresas mil, cenas románticas y cierre de día y noche por todo lo alto.

No sé si es porque medio soy de piedra, soy reacia al amor o vaya usted a saber, pero lo cierto es que a mí este día nunca me llamó la atención. Bueno, a decir verdad, una vez me regalaron un corazón (quedó atrás en el tiempo, muy muy muy atrás) y luego estaba lo de los claveles, pero eso es caso a parte.

Mi personalidad soñadora me ha permitido a lo largo de mis años de vida vivir este día como uno más, pero en el que yo y mi príncipe azul desteñido nos agarrábamos de la mano e íbamos lejos, caminando, riéndonos, mirándonos... Así, tal cual lo narro, sucedía todo en mi mente. A veces le ponía cara a ese príncipe, otras me daba igual quién fuese porque lo único que quería era sentir en mi mente el calor de esa mano imaginaria.

Raro, ¿verdad? Tengo tantos sentimientos escondidos bajo una capa de acero que me asusto cuando de mí salen esos sentimientos, más que nada porque sé que la humanidad es mala por naturaleza y mis emociones no están seguras a la vista de nadie. Desconfianza lo llamo yo.

Cupido, a Dios gracias que no me lanzaste hoy una flechita y me enamoraste porque sufrir no quiero y además enamorarme un día como hoy... es algo que lo veo raro. A mí, si quieres, me la lanzas de mañana a primera hora en adelante que luego yo ya veré qué hacer. Gracias.

martes, 7 de febrero de 2012

I feel...

...esa presión en el pecho cuando no sé si algo va a salir bien o mal, cuando espero algo con ganas y a la vez con miedo, cuando tengo dudas de mí misma y de mi propias capacidades...

Son días de agotamiento mental, de ojeras que te hacen parecer un oso panda, de querer mandar todo y a todos a la mierda. No sé cómo me lo aguanto, sé que suelto alguna que otra bordería, no puedo evitarlo, es mi forma de desahogarme aunque para ello moleste al resto (sí, de nuevo mi actitud egoísta).

Eso me lleva, no sé por qué, a acordarme de esas situaciones en las que alguien te putea, te deja de hablar sin tú saber el motivo y encima acabas pidiéndole perdón a esa persona sin saberlo, simplemente por el hecho de que te sientes mal por algo que tú no has hecho. Pues no me ha pasado veces ni nada... Ese fue uno de mis motivos por los que en una ocasión de mi vida dejé de hablar. No me quedé muda. Simplemente me limitaba a decir poco y de manera escasa. ¿Qué tal? Bien. ¿Qué haces? Nada. Bueno... me tengo que ir. Adiós. Por cierto, ¿tú qué opinas de...? No sé. Ah, sólo preguntaba... Vale. Qué tiempos aquellos (y una mierda).

Tampoco hay mucho más que añadir a mi pasado. Mi época oscura, así puedo resumirlo. Época que duró pues unos 4 años y medio. Creo que más bien fue una medio época oscura porque me centré en X cosas, no me abrí a nada más, luego de a poco me limité a centrarme en otras X cosas dejando de lado las anteriores (estas últimas X cosas ya eran otra cosa) y ya después abrí los ojos y me dí cuenta que no podía seguir así con mi vida. ¿Ahora? Soy completamente distinta desde mediados de 2010 en adelante. Nueva yo, nueva vida, nuevos progresos, más yo, más clara, más sincera (¿podía ser más sincera de lo que era? se ve que un poco más sí), más centrada...

Supongo que los cambios son buenos. Sé que adquirí seguridad y comencé a tener algo de confianza en mí misma.

¿Lo malo de todo? Esa confianza que comienzo a tener la puedo perder cuando menos me lo espere, es decir, en el 90% de los casos. Y es que sí, no puedo evitarlo. Para todo lo demás... (dejo a elegir respuesta).

domingo, 5 de febrero de 2012

I know...

...otros lugares, otras personas, muchas cosas...

Soy joven, la vida muy mal no me trata, hay a quienes les va peor que a mí o les va a ir muy mal (que esas cosas yo las veo, no sé cómo, pero las veo), tengo la capacidad de tener responsabilidad cuando lo necesito y locura cuando hace falta... Eso sí: me quejo demasiado, no puedo evitarlo, igualmente eso no me va a frenar para conocer, ¿no?

Vivir. Necesito vivir en mi mundo, con mi espacio, mi tiempo, mi absorción mental, alejada de quienes me hagan daño, procurando no pensar en el dolor causado, imaginando cosas bellas...

Sé que pájaros en la cabeza no me faltan y, por si fuera poco, los suelo alimentar muy bien, pero es una parte de mí: soñar.

Duermo, sueño, como, bebo, hablo, sonrío, canto, bailo, observo, hablo, me enfado, lloro... Parte de los días, de los momentos, de los instantes...

No concibo los días sin mi naturalidad ni mi ser. No concibo los días sin ser yo.

¿Las ventajas de ser yo? Me muestro tal cual soy, no escondo nada. Transparencia lo llaman. A veces es un inconveniente porque pienso que mi ser, mi forma, no le va a gustar a nadie y de hecho creo que a día de hoy pienso que ser como soy le molesta al 95% de las personas que conozco, pero lo mismo son imaginaciones mías, no sé. Alguien que me entienda sabrá que aunque me esté hablando y parezca que no presto atención mi mente está pensando qué decir, que aunque no mire a los ojos o no diga nada estoy analizando la situación para después dar una respuesta/consejo/hipótesis, que muchas veces prefieron decir las cosas escritas que habladas porque me pueden las palabras en el momento de mostrarlas... Simplemente así soy yo.

Así que bueno, soy un caos, mi propio caos...

sábado, 4 de febrero de 2012

I'm assuming...

...que no te voy a volver a ver más, mi Cuquín. Porque, bonito mío, son ya muchos días y no vuelves. Que vale, el año pasado lo hiciste, pero creo que ya te estás pasando y es muy raro que no hayas vuelto ya...

Jo, Chiqui, no sabes cuánto te esperamos. Parecía que nunca ibas a salir. No te imaginas lo chiquitito que eras y ¡sólo eras !

No sabía cómo podría llamarte. Creo que no tenía ningún nombre preparado, no sé, es raro, pero no lo había. Justo era por aquél entonces cuando comenzaba a oírse el nombre Mourinho como posible entrenador del Real Madrid. En Marca no hacían otra cosa que decir Mou por aquí, Mou por allá... ¿Que cómo te ibas a acabar llamando tú? Mou. Y sé que te agradaba, bonito mío.

Creciando día tras día. Demasiado espabilado que estabas eh. Pero, ¿cómo no ibas a estarlo? Si te iba a ver a cada momento. Te decíamos cosas y tú, voluntaria o involuntariamente, nos respondías con gracias.

Y cómo olvidar el momento del ajo. La madre que te parió. Arañando a mi mami que andabas y ella te daba, yo diciéndole que eras chiquitín y que estabas jugando. Sí, sí, jugando hasta que te enganchaste a mi pierna. Qué ajazo te dí, corriste donde estaba mi mami y ella se reía y me decía: ¿No que era chiquitín? Pues sí que les has dado cuando se te ha subido por la pierna.

Te eché mucho de menos cuando tuve que venirme a Madrid. Cuando volví a casa te encontré tan bonito, tan gordito. Mi Mimousín, no sabes todo lo que te extrañé en ese tiempo, bonito.

Pero nadie me contó cuando te atacó el otro gato y casi te mueres. Debiste estar muy, pero que muy mal, tan mal que mi madre no quiso decir nada. No te movías, te ponían cositas ricas para comer y ni comías. Y yo no estuve para mimarte... Pero sé que te querían todos y lo hacían por mí.

Si no vuelves nunca más, si no vuelvo a verte... voy a extrañar tanto que te subas a mis piernas para acariciarte, que te de la neura y me agarres con las uñas el brazo, que me muerdas la oreja, que me muerdas la cabeza... todo de tí, mi Cuquín.

Hoy perdí toda la esperanza, toda. Son cosas que pasan, que hablas y acabas perdiendo esa esperanza de volverte a ver, de que me vuelvas a seguir, de volver a pasear los dos con Astaroth, de oirte maullar, de acariciarte, de tocarte los bigotitos... Tan bonito .

Fotos. Me quedarán todas nuestras fotos, tus fotos. Y mientras siga teniendo uso de razón te recordaré a tí, lo mismo que recordaré a todos aquellos que tuve, o como recordaré a Astaroth el día que no esté más, o yo que sé...

No ha sido mucho tiempo, pero sí el suficiente para que todos te hayamos cogido el cariño que te tenemos. Y repito... TODOS.

Creo que es hora de parar. Sí, lo es porque las lágrimas ya resbalan por mi cara.

Ojalá me esté anticipando y vuelvas, ojalá, pero me voy haciendo a la idea.

Mi niño bonito, mi chiquitín... Mou.

martes, 31 de enero de 2012

Someday...

...tengo miedo que el Karma me la juegue. Respeto todas las creencias, pero el Karma me ha demostrado existir y la verdad... a veces no estoy de acuerdo con él. También sé que me merezco más cosas malas que buenas, no sé por qué, pero es como que lo sé, que mi vida consiste en ser feliz y llorar a la vez. ¿Acaso no dicen que el mundo es un valle de lágrimas?

Hoy es de esos días en los que llegando la noche a una le entra un poco el bajón (hoy tocó de noche porque no lloré por la mañana...) y claro... entre música, pensamientos, una palabra que me recuerda a otra, una palabra que me recuerda a alguien... ahí está todo.

Siempre, siempre me quejé por todo. Nunca he sabido apreciar del todo lo que tengo, jamás. Debería de agradecer más, mirar las grandes oportunidades que me están dando en esta vida, ser consciente de que hay mucha gente que no puede tenerlas o no han podido... Los tiempos han cambiado, sí, pero estamos volviendo a la misma situación de antes. Mi madre dice que acostumbrarse de lo malo a lo bueno es fácil, pero acostumbrarse de lo bueno a lo malo no. Ella es así de sabia y lleva toda la razón del mundo.

¿Que qué va a ser de mí? No quiero ni imaginar el día en que definitivamente vuele del nido. Miedo. Siento mucho miedo. Yo no sé vivir sola, no sabría qué hacer. Vale, ahora es como si viviese sola, pero sigo dependiendo.

A mí me resulta difícil mirar al futuro. Me aterra. No sé con qué me encontraré, quién estará conmigo, si estaré sola, si todo el mundo me habrá dejado de lado, si nadie se acordará de mí... No puedo evitar que mis ojos se llenen de lágrimas al pensarlo. Difícil.

Nadie dijo que el día a día fuese fácil. Para mí es una prueba más que la vida nos pone para tenernos preparados. Un juego en el que, a veces, ganar no siempre es el resultado idóneo. En esta vida también hay que perder para darse cuenta de lo que se tiene.

Perder. He perdido tanto en mi corta vida y todo lo que me queda por perder... ¿Qué puedo hacer yo ante eso? Yo no elijo, las cosas están medio escritas. No puedo vivir el día a día como si fuese el último porque ni mi cuerpo ni mi gente lo aguantarían. Es más, a veces pienso que no sé vivir ni disfrutar, que me limito a amargarme, tener mil rayadas, pensar demasiado... Lo odio.

Cuando algo malo le pasa a alguien de mi alrededor que me importa, cuando alguien se encuentra triste... lo noto demasiado, me entristezco yo también y mucho. Cuando están felices yo lo estoy. Pero la tristeza me afecta, me oprime el pecho, me dan ganas de llorar cuando algo malo sucede... y si puedo lloro.

Y sin embargo, con todo esto, aún pongo en dudas que tenga alma y corazón...

sábado, 28 de enero de 2012

And it was...

... como nací yo. Porque mis padres me deseaban y se amaban y... ¿qué hay más bonito en el mundo que tener un hijo, fruto del amor y del cariño entre dos personas?

La primera vez no pudo ser. Un golpe muy duro para cualquier mujer, pero mi mamá es fuerte, siempre lo ha sido y siempre lo será, y esperó. Esperó tres años, para ser exactos. Sé que fueron momentos duros, no sólo psíquicamente, sino que también físicamente hablando. De repente te provocan un parto porque de no hacerlo tu vida corre peligro y además ya no había nada que hacer. El postparto debió de ser lo peor: pastillas para cortar la leche y vendas en los pechos. ¿No es ella a caso una luchadora? Sí, para mí lo es.

Bueno, como iba diciendo, mis padres se querían mucho y otra vez intentaron la jugada. ¿Que qué pasó? Pues por ahí he oído que a la primera no fue, pero que a la segunda no hubo fallos y bueno... algo comenzó a gestarse en el interior de mi mami. Yo lo interpreto como seguir una receta de cocina (es que soy muy de cocinar): tenemos amor, cariño, besos, caricias, medios, situaciones, ideas... y un rato maravilloso; dejamos reposar tranquilamente, con muchos muchos muchos mimos y cuidados; el resultado ya lo saben.

Pues por lo visto, cuando esa cosilla diminuta comenzó a crecer y tener forma antropomórfica y un tamaño ya considerable pues no dejaba tranquila a su mamá ni un minuto. Debía ser ya tocahuevos desde la más tierna preinfancia. Me han comentado que por las noches no dejaba dormir porque la santa de mi mami se tumbaba en la cama y de repente, así por los lados, si no salía una pierna salía un brazo, pero vamos que eso parecían pepinos creciendo.

Y luego está la noche del jamón... Ahora mismo entiendo lo mío con el jamón, sí. Esto de que las embarazadas tienen antojos, pues mi madre no iba a ser menos y a la mujer, una noche así ya tarde y estando en la cama, que le entran ganas de comer jamón:
- Floren, que tengo ganas de comer jamón, anda baja a la cocina a partirme un poco.
- Pero... en casa no tenemos jamón, ¿no?
- Mmmm no, se ha acabado, pero en la casa vieja sí hay, si eso... puedes ir a por un jamón.
- Sí, claro, a estas horas y en la cama que ya estoy voy a ir a por jamón. Anda que ya se te pasará.
(Algo así debió ser la situación).

Pero lo mejor fue lo del 30 de junio. Mi abuela cumplía 66 años, si no me equivoco. Mi madre y mi tía, llevándose seguramente a mi primo, se fueron a los huertos (en el campo) a buscar guindas (una especie de cerezas, pero ácidas como la madre que las parió). Mi santa madre con el bombo, que si mal no recuerdo salía de cuentas el día 7 de julio. Mi abuela la mujer tenía ilusión de que su nieta (la número 8 que iba a ser ya) naciese el día de su cumpleaños. Mi mami, después de estar toda la tarde por ahí, llega a casa y en eso de que llegando a la noche dice que se pone de parto; a mi primo le dice que vaya a avisar a la abuela para irse al hospital. La abuela le dice a mi primo que no estará muy de parto cuando se anda paseando por la calle. Mi mami que sí, que vámonos para Soria porqu nazco ya. Todos camino de Soria por la noche. A Soria llegan y en el hospital querían que mami se sentase en una silla de ruedas y ella que no porque yo estaba ahí ya y ni sentarse podía.

00:45. Mi mami entra al paritorio. 00:50. Mi mami tiene una preciosa niña entre sus brazos. Qué espaldita más bonita y qué carita más guapa. Palabras que por mil años que pasasen mi madre no dejará de repetirme con frecuencia y luego está el y no como ahora que eres una burra, con lo maja que eras así de pequeña que no dabas mucha guerra, pero hija cuando abrías la boca... la abrías bien.

Y así fue como después, ya en el pueblo, me convertí en el juguete de todos, en el bebé que hacía tiempo que no veía Alcozar.

¿Mi nombre? Se lo debo a mi papá. No llega a ponerme Rebeca y vamos, le da algo y si no hubiese sido una niña... ya ni pensar lo que le hubiese podido pasar. Sus deseos se cumplieron: fuí una nena y me llamó Rebeca.

Luego había señoras del pueblo que no recordaban cómo me habían puesto de nombre mis padres y tenían que recurrir a pensar en eso que nos ponemos cuando hace así frío. Sí, una REBECA.

Y así es como yo nací y así es como yo odio que digan Rebeca a las chaquetas...
-

viernes, 27 de enero de 2012

Tonight...

... Pío folla. La hora que es y este chico está encerrado en su habitación con una pájara. Según fuentes cercanas a mí la chica es morena, delgada y muy muy muy fea, vamos que... se complementa con él, así de claro.

Si yo no digo nada al respecto de que este chico esté con hoy y mañana se tire a otra. Lo que no entiendo, ni me entra en la cabeza, es como Pío siendo tan feo, sucio, guarro, antipático, insociable... e infinidad de cosas más, ¿cómo lo hace para ligar?, ¿qué ven las chicas en él? Porque si al menos fuese simpático, pulcro, agradable, curioso... pero es que no.

Total que no iba a ser la primera vez que oigo concierto. Por desgracia no sé cómo me las apaño, pero siempre los que duermen a mi alrededor acaban pillando. Ya me pasó cuando el año pasado vivía yo en el otro piso, que también me tocó serenata. ¿Será que lo atraigo? ¿Será que doy suerte a mis vecinos de habitación? Si es así y lleváis tiempo a two candles me invitáis una temporada a vuestra casa, me dejáis una habitación al lado de la vuestra y en menos que canta un gallo... ZAS.

Bueno, creo que voy a ir rezando por dormirme pronto y no despertarme con ruidos extraños, que resulta muy incómodo eso... También rezaré para que toque ya pronto, pero bueno, no es algo primordial.

Sin más por esta noche (o quizá sí...)

lunes, 23 de enero de 2012

I'm sorry but...

...estoy estresada, en breves empiezan los exámenes, la mitad de las cosas me salen mal y la otra mitad a medias, tengo que organizar mi vida, no voy a pisar mi casa hasta dentro de mucho tiempo, echo de menos que me mimen... y una cosa importante: ESTOY HARTA DE TODO.

Soy una persona tremendamente inestable, nunca sé lo que quiero ni cuándo lo quiero ni para qué. Puedo quejarme mil veces al día sin razón o no quejarme nunca, morirme de ganas de llorar y aguantar el tipo porque no quiero flaquear ente los demás.

Mi cara es el espejo de mi alma: si estoy triste se me nota incluso cuando quiero aparentar que todo está bien. Mentira cochina. Nada está bien.

Puedo contar de 10 a 0, despacito, pausadamente, respirando a un ritmo tranquilo. Mierda. No funciona. Lo mejor es que esto mismo se lo diré a alguien y sí le funcionará. Al menos sirvo para algo... Esto me lleva a pensar que el 90% de las veces (si no son más) soy yo la que presta ayuda al resto, sin recibir nunca nada a cambio, y el 90% de las veces que yo necesito algo nadie está disponible para ayudarme... GRACIAS.

Igualmente vivo feliz eh. Sé que mis actos hacia los demás algún día tendrán su recompensa, no sé si tarde o temprano, pero algún día. Todo a su debido tiempo.

Canta, ríe, baila, salta, corre, llora de felicidad, pásalo bien, disfruta, ayuda, besa, ama, siente... pero ante todo sé tú.

martes, 17 de enero de 2012

I stressed?

¿Estresada yo? Qué va, para nada... Tan sólo me paso la tarde entera haciendo jueguecitos de geografía como trabajo para la clase de Informática Educativa para que me pase lo mismo de siempre: error en las imágenes y NINGÚN juego funciona. Pues muy bien, perfecto, me voy a tomar la vida con filosofía: CD y para verlo pues Jclic Author y de ahí investigación pura, ¿queda claro?

No pienso pasarme los días intentando hacer unos juegos que he hecho 95241 veces...

Que digo yo, este medio estrés que estoy teniendo habrá que quitarlo este fin de semana con una sesión de lo que sea en cualquier sitio y con quien sea, pero por favor... DIVERSIÓN. Que no es por ser una aguafiestas, pero los exámenes vienen ya y quiero aprovechar el verdero último fin de semana antes de ellos y dar parte de mi vida... Así que la noche va a ser joven.

Es tarde, creo que va siendo hora de apagar y dormir. Bueno, ahora mismo creo que tengo el WhatsApp interesante, voy a ver cómo puedo exprimirlo un poco más hasta cerrar los ojitos...

lunes, 16 de enero de 2012

Disappear and appear.

Eso es lo que haces: desaparecer y aparecer.

¿Crees que es normal tenerme así? Vale, yo me lo busqué, pero una tiene unas necesidades y no siempre puede cubrirlas, ¿me entiendes? Bueno, no sé si me entiendes, tu cerebro no está en el mismo sitio que el mío y creo que nuestra forma de hablar dista un poco, pero creo que con esfuerzo...

La cosa es que todo me parece muy bien, pero vamos que una a veces es más dura que las piedras y aunque sé que vaya a flaquear de cara al fin de semana estos días son óptimos para que sepas que yo también sé joder, a mi manera (y bueno... joder entre comillas porque a tí creo que más bien te la tira a sudar).

Sucede que lo de si te he visto no me acuerdo lo tengo muy practicado yo, que para algo suelo ser quien lo hace. ¿Qué está pasando ahora? El karma que fijo que me está pagando con mi misma moneda. Pues oye, que si me lo merezco lo acepto, pero que venga alguien a llenar el vacío y sea uno de los definitivos, ¿no?

domingo, 15 de enero de 2012

Weekend.

Jueves. Llega el fin de semana universitario. Los viernes no me los cuento porque una hora no es clase. No sabes qué te deparará el fin de semana, pero es el último antes de exámenes (o eso creemos), sólo con decir eso ya asusta. Día de relax el jueves.

Viernes. Que si 3 huevos, un yogur de limón, un sobre de levadura, azúcar, harina, aceite y... esa cosa verde que no me sale el nombre... así como que es de mujer mmm bueno eso jajaja Pues que agarras y te sale un bizcocho rico rico. Total que luego te acabas merendando medio bizcocho con tu amiga, después así como de la nada decimos vamos a ver vídeos porno y nos pusimos a verlos. Unas posturas, una garganta... ¡madre de dios! La noche iba a ser del Shoko, así que tocaba beber en casa e ir para allá. Nos llovían las copas del cielo y los gilipollas también, pero lo pasamos bien. Se iban notando los efectos del bizcocho, sobre todo cuando fuimos al centro por la tarde/noche, pero bien notados... una paranoia increíble.

Sábado. Cocinas toda la mañana, merece la pena, la comida te sale muy rica. Satisfacción. Duermes la siesta de tu vida. Hoy todo será para La Comedia, que sea lo que dios quiera. Te queda una cosa clara: cuando más lo necesitas no aparece, así que te acuerdas de todas las estampas y todos los santos del cielo, porque para una vez que necesitas algo con muchas ganas no va a haber nadie que esté ahí... NADIE. Qué calentón, digo... indignación. No sé cómo llegué al extremo de anoche, pero la lié parda... NUNCA MAIS.

Domingo. El dolor de tu mano es suficiente como para decidir ir a urgencias. Toda la mañana en una sala de espera, me he sentido... no sé ni cómo me he sentido viendo a la gente que llegó después que yo pasar mucho antes. Finalmente soy atendida. Contusión, te tomas Ibuprofeno cada 8 horas durante 5 días, ponte hielo durante 10-15 minutos. ¿Hielo? ¿Hola? ¡Si es salir a la calle y se me pone el hielo automáticamente!

Conclusión: He aprovechado el fin de semana y no sólo haciendo el cabra, también adelantando cosas tema estudios.

¿Próximamente? Lo que la vida me depare...

jueves, 12 de enero de 2012

This is me... today.

Suena la alarma de mi móvil. Son las 7.15h de la mañana, jueves, último día estresante de mi semana. ¿Levantarme o apagar la alarma y seguir durmiendo? No fui ayer 2 horas a la biblioteca a perder mi tiempo para no ir hoy a clase. Me levanto somnolienta, con los ojos más cerrados que abiertos, deseando haber tirado el móvil por la ventana, esa ventana de la que entra un frío del Polo Norte nada más abrirla para ventilar la habitación. Finalmente sales adelante con el día, pero como hoy estás más perezosa de lo habitual, decides ir tan sólo una hora que te sienta como un día entero. Por dios, que termine este cuatrimestre cuanto antes, en el segundo ya haremos las cosas como es debido.

Cuando por fin estoy en casa acabo desconcertada: ¿qué cojones les pasa a los hombres? En serio, no los entiendo y mira que yo siempre he sido de saber muy bien lo que querían y pensaban, pero de hace unos años a acá... nanái. Hablas con uno y siempre termina la conversación con fuego, si hablase con otro fijo que me quemaba. ¿Pero esto qué es lo que es? Conclusión: perro ladrador poco mordedor.

Si no tiene novia le gusta otra, si no tiene novia no le gustas lo más mínino, y si no tiene ni novia ni le gusta otra y tú le gustas... ahí fijo que es un maldito cabrón y no muy guapo, pero su labia le permite tener a alguna que otra.

He rechazado tener un Lolo, pero estoy planteándome la oferta y volverla a aceptar si surge tal oportunidad: los Lolos vienen pisando fuerte y serán el futuro si otros no se espabilan, ejem ejem.

Yo no puedo estar esperando eternamente: soy joven, creo que tengo mi atractivo, algo de simpática también soy, la gente ríe cuando están conmigo (no sé si de mí o conmigo), soy ingeniosa, un poco de inteligencia tengo... no sé... ¿qué falla? Retrasados, retrasados everywhere.

En fin, ¿pues sabéis qué digo? Que ellos se lo pierden. Ahora mismo me voy a cenar, que tras este día tan súmamente desesperante por culpa de unos juegos que tengo que hacer... me merezco un rato largo para mí.

¿Noche de peli? Es posible. La elegida es... This is me.

miércoles, 11 de enero de 2012

Nace algo nuevo.

Probablemente nadie haga caso a este blog, ni lo lea, ni lo visite, ni nadie sepa de su existencia.

Quise hacer algo distinto para mí. Esto es un pasatiempo y lo que escriba tendrá más realidad que una película basada en hechos reales. No soy muy dada a contar mi vida, pero si es escribiéndola sí, ahí no tengo problema.

Tener 20 años, andar un día aquí y otro allá, enamorarte de este chico y después del otro, pensar en que eres joven y tienes que vivir la vida, analizar los hechos, mirar en tu interior, sentirte unas veces bien y otras mal... etc, etc, etc.
Podría decirse que mi vida es como una montaña rusa: ahora estoy arriba y después estoy abajo, esto minuto sí minuto también.

No hay nada en esta vida que me joda más como que, por ejemplo, hoy a las 8.15 de la mañana, cuando estás a pierna suelta en la cama y con la babita colgando, suene el teléfono, te despierta y no puedes volver a cerrar los ojos.

Sales a la calle. Es enero. El frío te corta las manos, los labios, la cara, te seca los ojos. Te pones los guantes... una mierda de guantes que no te calientan las manos. Subes al metro, lleno de gente, pero mantienes la esperanza de encontrar a alguien que te alegre la mañana y te lleve a una nube... Vale, lo encuentras, te vas o se tiene que ir, la nube se esfuma y la hostia que te pegas es increíblemente enorme. Bueno, eso ha servido para que de una vez por todas se te quite el sueño del cuerpo. No atiendes en clase, estás pensando en hacer un blog y contar tu vida porque eso de reflexionar lo haces en otro y, para bien o para mal, ahí está. No estás segura del nombre que quieres darle, pero te gusta justmer (Just me. R.). Intentas ponerle ese nombre, no está disponible, conclusión: justmerebe.

No es el primer blog, pero no sé si será el último.