jueves, 28 de junio de 2012

Un año más...

Pasan los días, se acerca cada vez más rápido otro año más para mí, otra marcha a casa.

Momentos difíciles, pero ante todo siempre perduran los buenos.

Otro año más que me llevo alegrías, risas, momentazos, nuevas personas... porque siempre se nos cruza alguien nuevo en el duro camino de la vida. Porque la vida es bella, difícil, pero perro.

La distancia no hace el olvido, pero en dos meses pueden pasar muchas cosas, tanto buenas como malas.

Porque aprender a dejar pasar lo que los hijos de puta piensen es algo duro que me ha costado aprender, sigue costándome, pero es un camino más hacia conseguir ser un poco más feliz.

Madrid... la mejor decisión de mi vida, los mejores momentos, increíbles personas, noches mágicas... Madrid.

Porque incluso cuando paso las noches en vela por el sofocante calor me sirven para organizar la cabeza y tomar decisiones.

Porque he vuelto a aprender a confiar, a ser yo misma ante todo, a quererme tal cual soy... Simplemente aprendí a vivir con lo que la vida me ha dado.

Un año más... pero que sea uno de otros muchos que vengan.

Ser valiente y atreverse a jugar, no hay marcha atrás.
 
 
 
R.

sábado, 16 de junio de 2012

Green dramatic...

...porque algunos días te pilla arriba y otros abajo.

Creo que desperté desorientada, sintiendo que no había ningún rumbo fijo que seguir y que tenía que ser yo la que marcase cómo continuar.

Una vez que comenzó el juego ya es difícil de parar. ¿Ganar o perder? Pues, la verdad, ahora mismo voy perdiendo en esta partida. Igualmente siento que todo el mundo me está ocultado cosas últimamente, así que... ¿qué más da? No voy a ser yo quien esté preguntando siempre si pasa algo o por qué ya nada es como antes.

Porque hay momentos en mi vida en los que me dan ganas de cambiar los papeles y ser por primera vez la persona que agarre a otra del brazo y le diga ven, tengo que hablar contigo. Pero yo no soy dada a eso porque me temblarían las piernas, el pulso se me aceleraría, mis ojos no podrían cruzar mirada y la voz me temblaría a la hora de dirigir palabra porque estaría a punto de llorar.

Llorar... desahoga tanto hacerlo, pero últimamente yo lo hice en exceso y bien es sabido que los excesos no son buenos y conllevan a cosas peores. Bueno, y como eso fue así he decidido intentar tener siempre la sonrisa en la cara aunque por dentro me esté muriendo, total... nadie lo notaría, como hasta hace poco sucedía.

Pues eso, todo esto es trabajo del dramatismo verde y quien quiera entender que entienda, pero creo que es obvio, ¿no?



R.

jueves, 7 de junio de 2012

Carreras de vuelo...

Y porque así fue como comenzó todo: sin darse cuenta, había caído en una espiral de sonrisas, de palabras bonitas, bromas... y ya no podría escapar.

La flecha le había alcanzado y cuando eso sucede ya no hay marcha atrás y sólo el destino sabe lo que le espera.

Porque hacía tiempo que no recordaba algo así y al principio no sabía qué era aquello que nacía de su estómago para hacerle latir el corazón como si se hubiese pasado una mañana entera haciendo ejercicio. Poco a poco fue comprendiendo: unas mariposas habían anidado en su interior y la familia no paraba de aumentar... ¡las mariposas se movían por todo su cuerpo! Comenzaban el paseo por la mañana saliendo de la cabeza, por la tarde jugaban un rato por el estómago y a la noche se iban a dormir al corazón.

Cuando sus ojos se miraban... las mariposas hacían carreras de vuelo y nadie podía parar a esas putas.
Su mirada no mentía... y ni podía evitar que, a veces, se le cristalizasen los ojos tan sólo de pensar. Porque cuando te disparan no hay remedio inmediato que cure esa "herida".

Dicen que enamorarse es algo bonito y pleno, pero nunca hablan del sufrimiento ni las noches en vela ni los minutos perdidos que pasan hora tras hora con una imagen en la cabeza: ÉL.

¿Por qué nadie le habló de las cosas imposibles? Bueno, en verdad era ella quien tarde o temprano tendría que descubrir todo esto: un día miras a una persona, no te la puedes sacar de la cabeza, te late el corazón, la piel se te pone de gallina, ríes, llorar, ahora sí, ahora no... y todo lo demás que conlleva esto.

¿Que qué pasó? Todavía nada. Ella sigue teniendo los síntomas...



R.