Sí, me mata esa puta indiferencia, el si te he visto no me acuerdo, olvidar cada comento de risa, cada lágrima que he secado, que me han secado, cada día a día.
Me mata que me digan eso de que las cosas han cambiado. ¿Seguro? Seguís siendo igual: no podéis vivir sin tener a alguien al lado, dando la espalda a quien siempre os apoyó.
Quiero pensar que dentro de un tiempo se darán cuenta que han perdido mucho tiempo, dejando de lado lo que más cerca tenían y no veían.
Pero lo mejor de todo es que yo sí quiero un cambio, sin importarme la opinión de otros. Si ellos quieren perder el tiempo que lo hagan, yo quiero disfrutar a mi manera con quien yo quiera.
Me mata. Me mata que seáis así, joder. Me mata que no hayáis aprendido a pensar, a vivir, a sentir por vosotros mismos. ¿Y la rara luego soy yo? No, yo soy yo y soy la responsable de mis actos.
El juego termina cuando morimos y yo aquí vine a jugar.
R.
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