sábado, 4 de febrero de 2012

I'm assuming...

...que no te voy a volver a ver más, mi Cuquín. Porque, bonito mío, son ya muchos días y no vuelves. Que vale, el año pasado lo hiciste, pero creo que ya te estás pasando y es muy raro que no hayas vuelto ya...

Jo, Chiqui, no sabes cuánto te esperamos. Parecía que nunca ibas a salir. No te imaginas lo chiquitito que eras y ¡sólo eras !

No sabía cómo podría llamarte. Creo que no tenía ningún nombre preparado, no sé, es raro, pero no lo había. Justo era por aquél entonces cuando comenzaba a oírse el nombre Mourinho como posible entrenador del Real Madrid. En Marca no hacían otra cosa que decir Mou por aquí, Mou por allá... ¿Que cómo te ibas a acabar llamando tú? Mou. Y sé que te agradaba, bonito mío.

Creciando día tras día. Demasiado espabilado que estabas eh. Pero, ¿cómo no ibas a estarlo? Si te iba a ver a cada momento. Te decíamos cosas y tú, voluntaria o involuntariamente, nos respondías con gracias.

Y cómo olvidar el momento del ajo. La madre que te parió. Arañando a mi mami que andabas y ella te daba, yo diciéndole que eras chiquitín y que estabas jugando. Sí, sí, jugando hasta que te enganchaste a mi pierna. Qué ajazo te dí, corriste donde estaba mi mami y ella se reía y me decía: ¿No que era chiquitín? Pues sí que les has dado cuando se te ha subido por la pierna.

Te eché mucho de menos cuando tuve que venirme a Madrid. Cuando volví a casa te encontré tan bonito, tan gordito. Mi Mimousín, no sabes todo lo que te extrañé en ese tiempo, bonito.

Pero nadie me contó cuando te atacó el otro gato y casi te mueres. Debiste estar muy, pero que muy mal, tan mal que mi madre no quiso decir nada. No te movías, te ponían cositas ricas para comer y ni comías. Y yo no estuve para mimarte... Pero sé que te querían todos y lo hacían por mí.

Si no vuelves nunca más, si no vuelvo a verte... voy a extrañar tanto que te subas a mis piernas para acariciarte, que te de la neura y me agarres con las uñas el brazo, que me muerdas la oreja, que me muerdas la cabeza... todo de tí, mi Cuquín.

Hoy perdí toda la esperanza, toda. Son cosas que pasan, que hablas y acabas perdiendo esa esperanza de volverte a ver, de que me vuelvas a seguir, de volver a pasear los dos con Astaroth, de oirte maullar, de acariciarte, de tocarte los bigotitos... Tan bonito .

Fotos. Me quedarán todas nuestras fotos, tus fotos. Y mientras siga teniendo uso de razón te recordaré a tí, lo mismo que recordaré a todos aquellos que tuve, o como recordaré a Astaroth el día que no esté más, o yo que sé...

No ha sido mucho tiempo, pero sí el suficiente para que todos te hayamos cogido el cariño que te tenemos. Y repito... TODOS.

Creo que es hora de parar. Sí, lo es porque las lágrimas ya resbalan por mi cara.

Ojalá me esté anticipando y vuelvas, ojalá, pero me voy haciendo a la idea.

Mi niño bonito, mi chiquitín... Mou.

No hay comentarios:

Publicar un comentario