...y me dolió. Porque siempre es así: alguien te dice que no va a doler y acaba siendo todo una mentira. Es un pinchacito de nada y tú acabas diciendo y una mierda pa' tí.
Doy fe de que algunas veces no mintieron y ni hacía daño. Contadas las veces, me sobran dedos de la mano.
Aplico el haz lo que yo te diga, pero no lo que haga. Sí, así sólo sale ganando una única persona y en ningún caso he sido yo. ¿No sería más fácil hacer lo que me dicta el corazón cuando se pone de acuerdo con mi cabeza? Ah, no, que eso no puedo, casos así no se dan.
¿Cómo sería una vida perfecta? Creo que cada cual tenemos un ideal de perfección distinto. El mío no iba a ser menos. Es inexplicable para mí lo que significa perfecto, son muchas y pocas cosas. Siempre la constante contradicción. Ahora sí, ahora no. Sí sí sí, no no no. Quizá ahora es algo ciego y mañana sea algo claro.
No puedo afirmar nada en mí misma. No puedo dar la seguridad a alguien de que lo que está haciendo esté bien cuando ni yo misma confío en mis propias posibilidades. No puedo esbozar una sincera sonrisa en mi cara si hay algo que me está preocupando y dejándome loca por doquier. Sé que ni puedo estar segura conmigo porque dudo de mí misma a cada instante.
Es un tumulto de palabras y contradicciones lo que tengo ahora mismo en la cabeza. ¿Y yo qué puedo hacer si no tengo la solución a nada?
Incluso, antes, me he sentido desmotivada y en el suelo: una llamada, una pregunta, una respuesta, una contestación... Joder, que no me va mal, que voy normal, sin hacer nada y a la vez mucho. Eso sí, la pregunta me ha sorprendido, creo que es que... por lo menos alguien hay que necesita verme, aunque no lo demuestre, yo siempre lo pillo.
En fin, esta noche me esperan pelis que me desahoguen, lo necesito. Sí, una semanita bordada: comencé el lunes lagrimeando y sólo tengo una ilusión en estos días, cuento horas...
R.
Doy fe de que algunas veces no mintieron y ni hacía daño. Contadas las veces, me sobran dedos de la mano.
Aplico el haz lo que yo te diga, pero no lo que haga. Sí, así sólo sale ganando una única persona y en ningún caso he sido yo. ¿No sería más fácil hacer lo que me dicta el corazón cuando se pone de acuerdo con mi cabeza? Ah, no, que eso no puedo, casos así no se dan.
¿Cómo sería una vida perfecta? Creo que cada cual tenemos un ideal de perfección distinto. El mío no iba a ser menos. Es inexplicable para mí lo que significa perfecto, son muchas y pocas cosas. Siempre la constante contradicción. Ahora sí, ahora no. Sí sí sí, no no no. Quizá ahora es algo ciego y mañana sea algo claro.
No puedo afirmar nada en mí misma. No puedo dar la seguridad a alguien de que lo que está haciendo esté bien cuando ni yo misma confío en mis propias posibilidades. No puedo esbozar una sincera sonrisa en mi cara si hay algo que me está preocupando y dejándome loca por doquier. Sé que ni puedo estar segura conmigo porque dudo de mí misma a cada instante.
Es un tumulto de palabras y contradicciones lo que tengo ahora mismo en la cabeza. ¿Y yo qué puedo hacer si no tengo la solución a nada?
Incluso, antes, me he sentido desmotivada y en el suelo: una llamada, una pregunta, una respuesta, una contestación... Joder, que no me va mal, que voy normal, sin hacer nada y a la vez mucho. Eso sí, la pregunta me ha sorprendido, creo que es que... por lo menos alguien hay que necesita verme, aunque no lo demuestre, yo siempre lo pillo.
En fin, esta noche me esperan pelis que me desahoguen, lo necesito. Sí, una semanita bordada: comencé el lunes lagrimeando y sólo tengo una ilusión en estos días, cuento horas...
R.
No hay comentarios:
Publicar un comentario