Pasan los días, se acerca cada vez más rápido otro año más para mí, otra marcha a casa.
Momentos difíciles, pero ante todo siempre perduran los buenos.
Otro año más que me llevo alegrías, risas, momentazos, nuevas personas... porque siempre se nos cruza alguien nuevo en el duro camino de la vida. Porque la vida es bella, difícil, pero perro.
La distancia no hace el olvido, pero en dos meses pueden pasar muchas cosas, tanto buenas como malas.
Porque aprender a dejar pasar lo que los hijos de puta piensen es algo duro que me ha costado aprender, sigue costándome, pero es un camino más hacia conseguir ser un poco más feliz.
Madrid... la mejor decisión de mi vida, los mejores momentos, increíbles personas, noches mágicas... Madrid.
Porque incluso cuando paso las noches en vela por el sofocante calor me sirven para organizar la cabeza y tomar decisiones.
Porque he vuelto a aprender a confiar, a ser yo misma ante todo, a quererme tal cual soy... Simplemente aprendí a vivir con lo que la vida me ha dado.
Un año más... pero que sea uno de otros muchos que vengan.
Ser valiente y atreverse a jugar, no hay marcha atrás.
R.
No hay comentarios:
Publicar un comentario