jueves, 9 de enero de 2014

Y sin embargo todo vuelve a suceder...

Año nuevo. Intentas tener fe en lo que viene, pero en cambio hay algo que te dice que no. No existen las ganas para afrontar lo que venga, ni para aguantar nada. Tienes la sensación de haber caído en un círculo vicioso y llevar en el por mucho tiempo. Maldita sensación.

Juraste que no permitirías que sucediese de nuevo, que tendrías el valor de plantarle cara a lo que viniese, que nadie te quitaría ni ilusiones ni materiales, que no ibas a dejar que se llevasen tu alegría, que intentarías hacer todo lo que estuviese en tu mano, que no habría más lágrimas por los fallos que otros aprovechan... ¿De qué sirve proponerlo cuando sabes que no puedes lograrlo? Mil intentos fallidos, palabras que no recuerdan y dejan atrás, sinceridades que tiraron a la cuneta como un fusilado de guerra. ¿Y para qué un día decidiste contar lo que te oprimía el pecho? Sientes que eres la mitad rota de aquella aguja perdida en un pajar, pero a tí no te perdieron: te rompieron y después te tiraron. No interesas, quedaste atrás hace mucho tiempo y nadie irá a buscarte.

Y lo mismo que leemos las páginas de un libro podemos leer las caras y los corazones de las personas. Sólo hay que escuchar y observar, pero se olvidaron de hacerlo igual que se olvidan de vivir y dejar vivir. Quieren escribir sus páginas en blanco borrando las del resto y no, eso no se puede hacer.

El egoísmo está bien, aunque sólo con cautela y sin abusar. ¿Para qué te sirve pensar nada más en ti, sin mirar lo que te rodea? El egoísmo no consiste en uno mismo, el egoísmo es mirar para ti sin dañar al resto.

Pero yo, una simple chica que todavía le queda mucho para ser mujer, no puede hacer nada más que escribir palabras que salen de la mente como el músico escribiendo una letra tras escuchar una melodía. Y sí, son días grises.


R.

martes, 26 de febrero de 2013

I can't say u...

No puedo decirte que soy esa chica perfecta. No puedo asegurarte nada, ni que vayas a flashearte. Sólo puedo decirte cómo soy, mis defectos y virtudes.

Sí, soy rara, pero demasiado cariñosa y buena, sólo has de darme la confianza suficiente. Me enfado, pero me desenfado rápidamente porque odio esa expresión en mi cara. Te diré un secreto: con un abrazo puedes atraparme eternamente. Sé decir "te quiero", pero de corazón, por eso lo digo tarde; me gustan los "te quiero" verdaderos, los falsos se quedan en el olvido.

Quizá hayas podido sufrir antes, te hayan dado motivos para desconfiar, te hayan decepcionado... pero no todas las personas son iguales y, aunque no lo creas, siempre hay alguien, SIEMPRE.

¿Sabes? El amor llega, pero no le estás dando la oportunidad, estás jugando con él sin pararte a conocerlo. Te encuentras cegado, te apoyas en quienes estuvieron para tí y eso es bueno, pero tienes que aprender a mirar sin taparte los ojos.

Tienes miedo a que te digan que no, pero si no arriesgas nunca sabrás. Puedes estar perdiendo la oportunidad de conocer a esa persona que te haga sonreir, con la que puedas contar incluso en los peores momentos.

¿Quieres que te diga algo? DATE LA OPORTUNIDAD.

domingo, 17 de febrero de 2013

Al que será...

Querido hijo,

Todavía no estás aquí, ni sé tampoco cuándo estarás dentro de mí, pero aun así tengo muchas cosas que decirte.

Llegarás a este mundo y serás frágil e indefenso, mi labor estará en cuidarte y guiarte para que salgas adelante y crezcas feliz.

Cuando seas pequeñito verás que todo es maravilloso, que jugar es lo mejor que puede pasarte, que tus papás son los mejores, que todo brilla con bellso colores... Sí, todo bonito, hasta que llegue el día en que lo que más desees sea crecer y ser mayor, cuando tus juegos de antes te parezcan una tontería... vas a comenzar a odiarnos, a creer que todo lo que hacemos por tu bien es porque te odiamos, las cosas se te terciarán oscuras... Es una etapa difícil, pero se sale de ella.

Vas a darte cuenta de lo injusto que es el mundo, de la dificultad del día a día, de que la lucha por lo que queremos nos va a hacer caer mil veces, pero tendremos que levantarnos mil y una.

Cometerás errores y me los contarás y yo te diré aquello que me juré que jamás diría: "te lo dije".

Porque yo también he tenido infancia y adolescencia, he estado en contra del mundo y he odiado a la gente, me repetí mil millones de veces que cuando tuviese un hijo le permitiría todo y no le castigaría... pero esa no es la solución y soy yo quien tiene que enseñarte.

Muchas de tus decisiones seguro que te harán caerte de golpe al suelo, pero hijo mñio, yo no te abandonaré y siempre vas a tenerme.

Porque un día te darás cuenta de que las cosas malas están presentes. Llegará un momento en el que aprendas una de las cosas más difíciles de la vida: sabrás lo que significa la palabra muerte y no te gustará nada, pero hay que aceptar que en este mundo no importamos nada, sólo a las personas que nos quieren.

Llegará el día en el que poco a poco nos alejemos y ambos lo pasaremos mal, pero a mí me costará más, Un día tú formarás una familia y también tendrás hijos, podrás contarles tu experiencia en la vida y te darás cuenta que en algún momento fuiste tú esta vez quien juró no decirlo y lo hiciste: "te lo dije".

Hijo, amor mío, todos cometemos errores y todos sufrimos, pero no podemos dejar que esta mierda de mundo pueda con nosotros. Ama, ríe, llora... pero sobre todo VIVE, lucha por lo que de verdad quieres y nunca te dejes pisar.

Algún día recordaremos todo esto juntos, pero nos reiremos porque diremos que nada ni nadie pudo con nosotros.

Te amo, hijo.





No, no estoy embarazada. Esto simplemente es algo que nos comentó de hacer el profesor de Filosofía de la Educación. Algún día seré yo quien, mientras tenga un minúsculo ser en su interior, le escriba una preciosa carta. De momento, queda esto.


R. 

lunes, 26 de noviembre de 2012

Como las hojas de un árbol...

...siempre caemos en momentos, poco a poco y suavemente, igual que éstas de las que, por unos meses, son sus fuertes manos donde agarrarse.

Nos secamos porque aquello a que nos aferrábamos te deja caer, en algunos casos como si nunca le hubieses importado, en otros con pena y lágrimas en el corazón.

Pero no tenemos que olvidar algo muy importante: la primavera siempre llega. De los árboles vuelven a crecer fuertes ramas donde se aferrarán unas preciosas hojas verdes.

Sí, como la pescadilla que se muerde la cola porque crecen y mueren, siempre así. ¿A caso la vida no es eso? ¿No estamos mordiéndonos la cola constántemente? Por más que queramos que todo sea distinto acaba siendo lo mismo.

Tenemos algo marcado en nuestra vida, todo está decidido. Si una persona se va es porque tenía que irse. Si aparece alguien nuevo es porque tenía que aparecer y enseñarme algo. No hay más explicación.

Yo, como mucha gente, tengo la tendencia a complicarme demasiado con lo más simple. Si estás, estás; si no estás, no estás. No hay porqué darle mil vueltas a algo tan sencillo, y con esto todo lo demás.

Sí, palabrería barata la mía porque no me lo aplico, pero tengo claro que es así. Si te dicen ven y no vas es posible que nunca más vuelvan a decirte que vayas.

Y con todo esto quiero decir que la vida es así, sin más. Estamos de paso como las hojas de los árboles. Primero nos aferramos a unas personas para que nos protejan y con el paso de los años pasamos a aferrarnos a otras. Es el ciclo de la vida. De nuestras vidas. 

Las primeras personas que nos agarran con más fuerza son las que nunca querrán soltarnos, pero saben que tienen que hacerlo: son nuestros padres. Después está la gente pasajera que se cruza en nuestro camino y podemos tener la mala o buena suerte y tenerlos con nosotros siempre, agarrándonos la mano. Pero llegará un momento en que seamos nosotros quienes demos protección a alguien, ese será el día más bonito.

La vida... un camino misterioso para pasear, donde nunca sabremos qué nos depara la siguiente curva ni quién se esconde tras de aquel matorral. Vivamos lo mejor que podamos, tan sólo así podremos decir que hicimos las cosas bien, que disfrutamos de los regalos que nos encontrábamos en este duro camino, que las penas con alegría son menos penas, que un día sacamos las fuerzas de debajo de las piedras para poder decir que estábamos aquí luchando, que nunca nos rendimos porque sólo queríamos una cosa: seguir aferrándonos a quienes nos correspondían.




R.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Mi vida no es la tuya...

...y eso tiene que saberlo aquella persona que se acerque a mí. Porque sólo consiento que puedan opinar sobre mí esas personas que verdaderamente me quieren y estiman. Si no ye juzgo ¿quién iba a darte el derecho a hacerlo con mi vida? No sé, son días de ver muchas cosas que me cegaban y pensar en lo que verdaderamente quiero. No soy una niña aunque a veces pueda parecerlo y ya es hora de que plante cara a quien me hace maldades o me trata como no debería. Vivir y dejar vivir. ¿Un año difícil? Sí.

martes, 2 de octubre de 2012

No te das cuenta...

...pero poco a poco eres tú quien pierde la gente por el camino. La vida te hace cambiar y el paso de los años mucho más. No tienes el mismo trato con las personas de antes, incluso gente nueva apareció en tu vida y están ocupando un lugar importante que antes tenían otros.

Aun así sabes que pierdes o te están perdiendo porque ahora ni tú ni ellos hacen nada. Te limitaste a continuar tu vida, te acostumbraste a escuchar y nunca decir, pusiste una sonrisa donde tendrías que haber dicho palabras desde lo más profundo de tu corazón, te empeñaste en intentar aparentar un estado totalmente distinto al que tenías en ese instante... y así hasta completar cada uno de los momentos que has vivido al lado de otros.

Porque dicen que "la vida no es esperar que pase la tormenta, es aprender a bailar bajo la lluvia". Siempre esperé a que pasase la tormenta, pero nunca lo conseguía y bailaba bajo la lluvia sin ritmo, como soy yo, tal cual. Por más que lo intente sé que nunca conseguiré bailar mientras la lluvia me golpée gota a gota, me recordará a la tortura en la que una gotita de agua puede acabar con tu vida... pero eso son palabras mayores y su contexto no es este.

Con todo esto siemplemente quería decir que hay que aprender a cuidar a esas personas importantes que tenemos en nuestra vida y aprender a bailar con ellos bajo la lluvia. Yo nunca ví un bonito vals bailado por uno mismo, ni un pasodoble o tango... Los bailes, para que sean bonitos, hay que bailarlos con otra persona y si la lluvia ha de resbalarme espero que lo haga con alguien importante a mi lado para reírnos mientras danzamos.

jueves, 28 de junio de 2012

Un año más...

Pasan los días, se acerca cada vez más rápido otro año más para mí, otra marcha a casa.

Momentos difíciles, pero ante todo siempre perduran los buenos.

Otro año más que me llevo alegrías, risas, momentazos, nuevas personas... porque siempre se nos cruza alguien nuevo en el duro camino de la vida. Porque la vida es bella, difícil, pero perro.

La distancia no hace el olvido, pero en dos meses pueden pasar muchas cosas, tanto buenas como malas.

Porque aprender a dejar pasar lo que los hijos de puta piensen es algo duro que me ha costado aprender, sigue costándome, pero es un camino más hacia conseguir ser un poco más feliz.

Madrid... la mejor decisión de mi vida, los mejores momentos, increíbles personas, noches mágicas... Madrid.

Porque incluso cuando paso las noches en vela por el sofocante calor me sirven para organizar la cabeza y tomar decisiones.

Porque he vuelto a aprender a confiar, a ser yo misma ante todo, a quererme tal cual soy... Simplemente aprendí a vivir con lo que la vida me ha dado.

Un año más... pero que sea uno de otros muchos que vengan.

Ser valiente y atreverse a jugar, no hay marcha atrás.
 
 
 
R.