... no digas nada, espera que pase el tiempo, que las cosas nazcan poquito a poco, que todo fluya, que crezca... Eh, déjalo crearse, que vea la luz y viva.
No dejes que algo estúpido se lo cargue. No la cagues. Continúa. Calla. Observa. Otorga. Todo de mente, no digas palabra, no hagas caso al corazón, abandona los impulsos y limítate a observar.
Que es duro lo sabías desde antes. No elegiste, simplemente vino y no lo detuviste, al contrario. Ya lo estás sosteniendo con media mano, dentro de poco será entera y lo mismo no hay quien lo pare.
No puedes abrir los ojos porque no hay nada más que ver, ya se ha visto todo. Este juego acaba de empezar, no sabes el fin: ¿ganar, perder o quedar empate? No sé cuál es lo correcto, no sé cuál va a asustar y cuál a dar placer... Es un juego arriesgado en el que, creo, de momento sólo juego yo.
Es una constante pregunta: ¿quiero o no quiero? No me atrevo a ponerle respuesta, me da miedo. Sí y no. Puede que sea feliz o puede que no. Es un riesgo que debo correr, pero todo a su debido tiempo...
Y en la vida todo es como en las peleas porque... dos no discuten si uno no quiere. ¿Tú qué eliges?
R.
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