...y así ya son 15 años los que van.
¿Que qué ha pasado en todo este tiempo? Mejor sería preguntar qué no ha pasado porque pasar ha pasado toda mi vida. No puedo nada más que agradecer por hacerme mi infancia un poquito más feliz, procurando mantenerme al margen de todo, pero siempre teniendo las cosas claras.
Porque espero que mis suposiciones no sean ciertas y que todavía se sigan acordando de las fechas, aunque no me lo digan. Son momentos y situaciones que no se pueden olvidar así como así, es más, no se olvidan nunca.
Tener 6 años, estar en la cama y verte aparecer en sueños. Me agarrabas la mano y nos íbamos a otro sitio muchísimo más diferente, los dos solos. Siempre acabábamos vistiendo de blanco. Era todo muy "Jesucristo", pero así es como lo recuerdo. Moría de ganas de que llegasen las noches sólo para "viajar" contigo.
Y aun así, a día de hoy, me siguen preguntando si me acuerdo de tí. ¿Cómo voy a olvidar a mi padre si lo único que tengo con él son buenos momentos y recuerdos? Sí, es duro tener que mirar las fotos para que no se te olvide su cara y más triste todavía es no poder recordar su voz, pero su persona no la podré olvidar jamás.
Bueno, aprendí a vivir sin tí, lloré todo lo que no había llorado de pequeña, no podré olvidar aquel día y ese momento clave, tampoco podré olvidar lo que me dijeron y cómo fue... y tampoco podré olvidar cómo dije que no quería verte por última vez porque yo te quería de pie y jugando, no tumbado y con los ojos cerrados.
Y por más que pasen mil años te seguiré recordando y sé que siempre estarás conmigo. Te quiero, papá.
R.
No hay comentarios:
Publicar un comentario