jueves, 17 de mayo de 2012

Suma y sigue...

...y así ya son 15 años los que van.

¿Que qué ha pasado en todo este tiempo? Mejor sería preguntar qué no ha pasado porque pasar ha pasado toda mi vida. No puedo nada más que agradecer por hacerme mi infancia un poquito más feliz, procurando mantenerme al margen de todo, pero siempre teniendo las cosas claras.

Porque espero que mis suposiciones no sean ciertas y que todavía se sigan acordando de las fechas, aunque no me lo digan. Son momentos y situaciones que no se pueden olvidar así como así, es más, no se olvidan nunca.

Tener 6 años, estar en la cama y verte aparecer en sueños. Me agarrabas la mano y nos íbamos a otro sitio muchísimo más diferente, los dos solos. Siempre acabábamos vistiendo de blanco. Era todo muy "Jesucristo", pero así es como lo recuerdo. Moría de ganas de que llegasen las noches sólo para "viajar" contigo.

Y aun así, a día de hoy, me siguen preguntando si me acuerdo de tí. ¿Cómo voy a olvidar a mi padre si lo único que tengo con él son buenos momentos y recuerdos? Sí, es duro tener que mirar las fotos para que no se te olvide su cara y más triste todavía es no poder recordar su voz, pero su persona no la podré olvidar jamás.

Bueno, aprendí a vivir sin tí, lloré todo lo que no había llorado de pequeña, no podré olvidar aquel día y ese momento clave, tampoco podré olvidar lo que me dijeron y cómo fue... y tampoco podré olvidar cómo dije que no quería verte por última vez porque yo te quería de pie y jugando, no tumbado y con los ojos cerrados.


Y por más que pasen mil años te seguiré recordando y sé que siempre estarás conmigo. Te quiero, papá.




R.

sábado, 12 de mayo de 2012

Dream...

...y saber que ese es tu modo de despedirte. Porque cuando sueñas hay algo que se libera, que sale a la luz y no se puede reprimir.

Una de las pocas veces que soñé contigo fue para predecir que te irías... Se cumplió. No hubo despedidas ni un hasta siempre. No hubo nada. Te fuiste tu también ese año.

Pero el otro día volviste en forma de sueño. Jamás te había visto tan bien. Recuerdo que aquel día dijeron que te habían dejado muy guapa, que no parecías tú. No quiero parecer una loca ni nada por el estilo, pero yo no sé si te has presentado en forma de espíritu o cómo ha sido eso porque en mi sueño estabas peinada de una forma tan bonita y tenías colorete en la cara.

Me decías que, bueno, posiblemente no ibas a recordar muchas veces eso porque tu cabeza no estaba ya para ello... Llevabas galletas en una cajita para todos, pero a mí no me llegó ninguna. Yo no podía dejar de darte besos y abrazos, con cara de asombro, medio llorando. Sentía cada beso y abrazo que te daba como si te tuviese ahora mismo aquí para dártelos.

De repente, todo se esfumó. Abrí los ojos. Me desperté en la cama, desconcertada, sin saber si todo había sido un sueño, había pasado de verdad o cómo había sido. Ganas de llorar y a la vez de sonreír. De llorar porque te había tenido por unos instantes conmigo y te volviste a ir, de sonreír porque pude besarte y abrazarte.

¿Fue una despedida? No lo sé, no interpreto sueños. Sé que volvería a soñar una y otra vez el mismo sueño sólo por sentirte a mi lado. Aun así, soy consciente de que ese sueño fue esa despedida que no pudimos hacer en su momento. Cosas en esta vida que jamás me perdonaré.


Y va 1 de 3...




R.

lunes, 7 de mayo de 2012

Eh...

... no digas nada, espera que pase el tiempo, que las cosas nazcan poquito a poco, que todo fluya, que crezca... Eh, déjalo crearse, que vea la luz y viva.

No dejes que algo estúpido se lo cargue. No la cagues. Continúa. Calla. Observa. Otorga. Todo de mente, no digas palabra, no hagas caso al corazón, abandona los impulsos y limítate a observar.

Que es duro lo sabías desde antes. No elegiste, simplemente vino y no lo detuviste, al contrario. Ya lo estás sosteniendo con media mano, dentro de poco será entera y lo mismo no hay quien lo pare.

No puedes abrir los ojos porque no hay nada más que ver, ya se ha visto todo. Este juego acaba de empezar, no sabes el fin: ¿ganar, perder o quedar empate? No sé cuál es lo correcto, no sé cuál va a asustar y cuál a dar placer... Es un juego arriesgado en el que, creo, de momento sólo juego yo.

Es una constante pregunta: ¿quiero o no quiero? No me atrevo a ponerle respuesta, me da miedo. Sí y no. Puede que sea feliz o puede que no. Es un riesgo que debo correr, pero todo a su debido tiempo...

Y en la vida todo es como en las peleas porque... dos no discuten si uno no quiere. ¿Tú qué eliges?



R.

domingo, 6 de mayo de 2012

Se fue el día...

... y yo me quedé pensando. Ya no es 6 de mayo, ya se ha pasado el Día de la Madre. Ha sido el primer año que no lo he pasado con ella y esta mañana casi me puse a llorar cuando hablamos...

Todavia recuerdo aquella vez cuando tendría unos 3 años (a lo mucho 4) y mi padre y yo le regalamos un reloj por el Día de la Madre a mi mami. Mi ilusión era enorme a la hora de darle el regalo y más fue la alegría de mi madre al verlo. Aún lleva ese reloj y sé que para ella es uno de los objetos que más significado tienen, siempre recuerda que se lo regalamos nosotros.

Porque podría pasarme horas y horas y más horas hablando de mi madre, de lo mucho que la quiero, de nuestras alegrías y penas, de las veces que me echa la bronca por mi desorden o por mi vagueza, etc etc etc. Pero, verdaderamente, a mi madre tengo que agradecerle mi vida. Si no hubiese sido por ella y su manera de criarme no sé qué hubiese sido de mí... quizá ahora mismo estaría perdida por la vida, sin una meta ni un rumbo fijo. Ella luchó por mí, por sacarme adelante, completamente sola y con el dolor que ello conllevaba, porque sí... yo sé que a ella le dolía hacerlo sola, pero no hubo más remedio, la vida se nos dio así y tuvimos que tomarla como el que bebe agua para sobrevivir. Me dio una infancia feliz, procurando que estuviese ajena al dolor, confiando en mí a cada momento.

Para mí el día de la madre es todos los días aunque sólo la felicite uno.

Y con tan sólo oír tu voz sé que todo está bien y que mi día puede continuar. Te quiero.



R.


sábado, 5 de mayo de 2012

My heart...

... está dividido en dos y desde hace un tiempo. Por un lado, me encanta estar en mi casa, ser la reina y todo lo que conlleva ir allí y bla bla bla. Por otro, Madrid me tira mucho, lo necesito cada vez más, es algo completamente distinto que me ha aportado muchas alegrías y cosas nuevas a la que un día fue una vida rara y semi-apagada que era la mía (allá por otros tiempos).

Es pensar en el momento de irme en verano y se me forma un nudo en la garganta. Simplemente se me parte el corazón. Este verano no tendré excusa ni problema del que huir para visitar Madrid, así que creo que serán unos meses muy completos... demasiado...

Sé que demasiado tiempo libre y demasiada tranquilidad acabarán perjudicándome porque pensaré más de la cuenta. Después llegan otras cosas que me asustan más... Sí, yo no quiero saber nada más, me he lavado las manos y no hay vuelta atrás. No la hay porque yo no soy ninguna cobarde que cambia de opinión ante ciertas situaciones, para llamarme retrasada sería la cosa.

Y así es como, poco a poco o mucho a mucho, se forja mi yo asqueado. Me hago promesas a mí misma para cumplir y no sé si he de fiarme de mí misma. Tengo muchas dudas y preguntas y no encuentro respuestas claras. Siento como que ando arrastrando un peso desde hace tiempo y que necesito soltarlo, liberarme y comenzar a ser otra vez una persona con una sonrisa siempre.

Pero ante todo siempre dije que quiero llorar de alegría y reír de felicidad y lo voy a hacer.




R.

martes, 17 de abril de 2012

It's a shit...

... cuando quieres algo y no sale, cuando algo o alguien te falla, cuando te duele algo, cuando el corazón se te para al mirar a una persona, cuando la respiración se te entrecorta al hablar y el pulso se te acerela si está cerca, cuando quieres mimos y nadie te los da... It's a shit.

Es una mierda cuando te das cuenta que tu forma de verte cuando fueses mayor no es la misma que tenías a la edad de 6 años. Ni lo es, ni lo ha sido, ni lo será. Yo creía que te volvería a ver y no fue así, todo cambió y mi visión no podría ser la misma.

Pero es maravilloso saber que no cumpliste aquello que dijiste en aquella tarde fría, triste: yo, mamá, no quiero seguir estudiando cuando tenga 16 años y cada vez que pueda me escaparé por la valla del cole, de verdad que lo juro. ¿Y cómo con 6 años podía decir eso? Era la víctima del dolor, de los caprichos de la vida, de la rabia de perder a quien quería... Dolor.

¿Hoy? Mil cosas son una mierda, pero ¿y qué? Nadie va a agarrarme de la mano para llevarme por el camino correcto ni me va a decir qué hacer. Eso es parte de hacerse adulto: tus decisiones, tus consecuencias.

Que no me voy a dejar pisar ni por los días malos, que estaré llorando por las esquinas de mi habitación, con los ojos rojos y el moco colgando, pero no me voy a rendir ni permitir que mis sueños se trunquen, que mi futuro no llegue, por algo que es una tontería y yo considera una mierda.



R.

lunes, 26 de marzo de 2012

You said me hello...

...y yo te dije adiós.

Tengo 20 años. En todo este transcurso del tiempo he conocido a muchas personas, buenas y malas. Siempre es un ir y venir conociendo gente de aquí, de allá, de Marte, Júpiter, La Tierra... etc.

El paso del tiempo, los posibles roces, los malentendidos, los bienentendidos, la visión... todo ello y más son causas de alejamiento hacia personas. Sí, he dejado a muchas personas atrás porque ya todo cambió, no me sentía agusto y la comunicación se esfumó.

También he de decir que he encontrado a otras personas que me hacen la vida y los días más felices, eso sí que es bonito y merece verdaderamente la pena.

Luego a mí, y supongo que a más gente, me pasa que oigo una risa y me recuerda a alguien conocido, huelo una colonia y más de lo mismo, una frase y ya tengo a esa persona en mi cabeza, etc. Una bonita forma de recordar.

Yo no sé si he sido importante en la vida de los demás. No sé si se me recuerda por una risa, un olor o una expresión y manera de hablar. Tampoco es algo que me quite el sueño, eso ya lo hacen otros temas más importantes que, bueno, ahí están.

A veces tengo la nostalgia de recordar. Cuantísimas cosas a lo largo de mi vida y con cuantas personas... Debajo de un árbol, tumbados en la hierba con la cabeza apoyada en la pared a las 15:00h de los días de verano (es que no fallábamos para nada los dos), recorridos en bici, subida a las rocas, entretenimientos varios en el "vertedero", noches, colchones, montarnos la película, cosquillitas en la barriga, interesantes conversaciones, recordar que un día fuimos más pequeños... etc, etc, etc.


Un día fueron, hoy son y mañana serán... así de fácil.



R.

martes, 20 de marzo de 2012

Remember...

...lo que hemos vivido, las alegrías y las penas, la ternura, la pasión, el odio, el amor... TODO.

Cada día es uno más y uno menos. Pasan los segundos, los minutos, las horas, los días... Un constante ir y venir de emociones, situaciones.

La vida, el transcurso desde el primer momento de vida hasta el último. Nos encontramos con los obstáculos difíciles de pasar que te dejan moralmente vacía. Cuando todo parece ir bien algo se tuerce, siempre. ¿Y qué hacer? No queda otra que sacar la coraza, armarse de valor, mirar de frente y echarle ganas. Esta pelea la gano yo porque sí.

Una pequeña porción del círculo, eso es lo que he vivido. Quiero completarlo entero y sé que lo haré, da igual lo que venga... bueno o malo, soy la única que decide e iré a por ello.

No importa las veces que pueda derrumbarme: me levantaré, seguro que en esas veces alguien me ayudará, pero podré hacerlo sola también.

Si no sale bien yo estaré ahí para sacar la sonrisa y que la cosa sea más leve porque cuando alguien falla todo acaba yéndose un poco a la mierda. Si sale bien ya celebraremos, no nos faltará de nada, eso está claro.

Porque por poco que haya vivido sé mucho y me queda todavía más por aprender.

¿Que de quién aprendo? De la vida.

Estaré un día alegre y tres tristes, pero sé que aunque estando mal puedo sacar una sonrisa a quien esté como yo o peor. Esa virtud no me la va a quitar nadie.

Y sí... hoy gano yo.